lunes, 24 de marzo de 2014

Cartera de servicios farmacéuticos: el cuento de la lechera



Esopo fue un escritor griego que ha pasado a la Historia como autor de fábulas, pequeñas historias que concluyen con una moraleja, y que en el caso de las suyas aún siguen vigentes pese a haber sido escritas en el siglo VI a. de Cristo.

Entre las obras que se le atribuyen se encuentra el cuento de la lechera. Aunque por todos es conocida, en ella se relatan los planes de futuro que una lechera iba haciendo camino del mercado. En él esperaba vender la buena leche que llevaba en el cántaro, y con ese dinero comprar huevos para criar gallinas que luego vendería, y con las que obtendría más dinero para poder comprar un cerdito, etc, etc,...

El caso es que, como de todos es también sabido, tan ensimismada estaba en sus sueños la lechera que durante su camino hacia el mercado tropezó con una piedra de forma que se le soltó el cántaro, rompiéndose éste al chocar contra la tierra mientras ella observaba impotente, desolada, cómo se diluían, junto a la leche, todos sus sueños y proyectos de futuro.

En nuestro gremio cuesta mucho alcanzar consensos, cuesta incluso plantearlos, pero parece que la crisis y la disminución de los ingresos ha acabado por convencer hasta a los más escépticos de la necesidad de realizar cambios.

Entre sus diferentes problemas se ha identificado como muy urgente la disminución de ingresos, y tras realizar el análisis del mismo se ha llegado a la conclusión de que el producto del que dependen estos cada vez vale menos y no parece que vaya a remontar, por lo que se han buscado soluciones que combinan  el incremento del porcentaje de venta libre y la puesta en marcha de una cartera de servicios retribuidos por el paciente para intentar compensarlo.

En estos momentos el producto estrella, el que quiere abrir la puerta a esta cartera de servicios, es el Sistema Personalizado de Dispensación (SPD) ó como la incansable pluma del compañero Francisco Rua prefiere denominar en uno de sus innumerables y extensos artículos, el Sistema Personalizado de Reacondicionamiento (SPR).

Con independencia de su denominación, este servicio parece el más adecuado para su implantación, ya que no requiere una gran complejidad, presenta un beneficio indudable para el paciente polimedicado evitando errores en las tomas de su medicación y favoreciendo el cumplimiento del tratamiento. Todo es, a primera vista positivo, salvo que a la hora de estudiar la viabilidad de su puesta en marcha se han dejado a un lado aspectos como el carácter antisocial de vincular su uso al poder adquisitivo del paciente y/ó al coste de su tratamiento, ó la ausencia de vinculación al proyecto de otros profesionales de la salud por citar algunos ejemplos.

Basándome en la experiencia de Andalucía, que tasó el precio de este servicio en 20€/mes y paciente, asistimos a que desde el minuto uno de su lanzamiento ya hay farmacias que asumen este coste de elaboración para ofrecerlo de forma gratuita, no obstante su beneficio económico no está en el SPD, sino en los productos que se introducen en cada blister y que previamente han de ser dispensados.

Aún así, mi opinión sobre el servicio es que es bueno y útil para el paciente sin que para ello tenga que “avalarlo” con un permiso de carácter más simbólico que efectivo la consejería de sanidad de la respectiva CCAA, pero lo hemos quemado desde el mismo momento en que se ha sacrificado en aras de un instrumento de carácter mercantil, la fidelización.

Somos integrantes de una profesión cuya cualidad principal radica en su conocimiento, pero aunque podamos y debamos seguir ligados a todo lo que rodee al medicamento, porque seguimos siendo expertos del mismo, sería conveniente plantearnos de una vez que en la búsqueda de caminos de futuro hay que comenzar por realizar un cambio conceptual que nos permita afrontar la dura decisión de desvincularnos de nuestra dependencia sobre el margen del medicamento.

Dicen que es mejor hacer algo que no hacer nada, pero se está trazando un camino que se apoya en dos aspectos radicalmente antagónicos: el primero de ellos es inclinar nuestra actividad profesional hacia su vertiente más mercantilista, y el segundo pasa por intentar preservar las ventajas de seguir ejerciendo en un entorno regulado que impide el libre ejercicio y la competencia, siendo esto último lo que garantiza el éxito del primero. De esta forma los arquitectos de este plan de futuro parecen pretender tocar cosas sin cambiar nada, haciendo las mismas cuentas que entonces hizo la lechera con el peligro de que se les caiga el cántaro en el camino, con la diferencia de que, en este caso, el contenido es nada más y nada menos que el futuro de nuestra profesión.

Mi opinión individual sobre qué camino tomar no es importante, pero sí lo es que la decisión final estuviera sustentada sobre una deliberación y participación colectivas. Los medios existen, pero para ello hay que convencerse de la necesidad de ponerlos a disposición de este objetivo.

Aún desde el pueblo más pequeño de la provincia de Sevilla…

Javier

Nota del Autor: Este artículo ha sido publicado el 01 de Marzo, en el nº 501 de la Revista El Farmacéutico

martes, 25 de febrero de 2014

Sanitat constituye la Comisión de Asistencia Farmacéutica para revisar el nuevo Acuerdo Marco

• El secretario autonómico de Sanitat, Luis Ibáñez, ha presidido la Comisión
• Integran la Comisión los presidentes de los COFs de la Comunitat, el director general de Farmacia y representantes de FEFE, SEFAC y SEFAR
• El objeto es revisar el nuevo Acuerdo Marco de colaboración entre las oficinas de farmacia y la conselleria de Sanitat
 Lee más en este enlace:
http://www.elperiodic.com/noticias/287884_sanitat-constituye-comision-asistencia-farmaceutica-para-revisar-nuevo-acuerdo-marco.html

viernes, 13 de diciembre de 2013

Carta de una colegiada al presidente del COF de Segovia

Buenas tardes:

Adjunto carta de una compañera dirigida al COF de Segovia sobre el sistema de recogida de recetas que se quiere acordar desde este colegio.

Ahí la tenéis,
Abrazos,
Javier

Sr. PRESIDENTE DEL COLEGIO OFICIAL DE FARMACEÚTICOS DE SEGOVIA

              Soy Paloma Calvo Martínez, titular de la oficina de farmacia situada en  Torre  Val  de  San  Pedro,  nº  59,  obviamente  farmacia  rural  y  de  las clasificadas V.E.C

              El motivo de esta carta es el escrito recibido por parte del C.O.F de Segovia comunicándonos que la recogida de recetas nos va a costar 7,70 euros  al  mes. Es  decir,  92,40  euros  anuales. Echando  una  cuenta rápida eso  me  suponen  unos  126  omeprazoles  de  20  mg  y  28  cápsulas,  en  mi caso,  los  omeprazoles  que  vendo  en  dos  meses  y  medio.  He  echado  la cuenta por encima, solo he tenido en cuenta el margen de un 30% que no es  real,  de  ese  margen  también  tengo  que  pagar  alquiler,  luz,  agua, calefacción, cuota de autónomos y gastos varios.

              Me gustaría no ser una farmacia V.E.C, y me gustaría no estar esperando  con  desesperanza  una  ayuda  que  no  termina  de  llegar  y  que, aunque no es la solución, mejorará algo la situación extrema en la que nos encontramos estas farmacias.

              Me indigno, haber recibido ese  comunicado de la recogida de recetas, como otras muchas cosas que suceden en este Colegio Oficial. La farmacias  rurales  estamos  ahogadas  y  Vd.  lo  sabe  perfectamente.  El sábado 30 de noviembre se celebro la cena de la Patrona, ya el año pasado ya  expresé  mi  descontento  con  el  tema.  A  esa  cena  solo  pueden  asistir algunos  colegiados,  principalmente  los  de  Segovia    capital  ya  que  hay muchas  farmacias rurales,  que  por  guardias  o  por  distancia,  algunas  de100km, no pueden asistir a esa cena, cena que es pagada a los colegiados por el colegio, pero con el dinero de todos los colegiados y que siempre se celebra en Segovia capital. Este año la cena ha costado unos 30 euros por colegiado. No sé cuantos colegiados han asistido a la cena, pero con que hayan  sido  solo  30  ya  son  casi  1000  euros,  dinero  que  considero  que  no hace falta gastar. El que quiera cenar que se pague la cena.

              Cuando  el  año  pasado  se  planteo  si regalo  o  cena,  vote  por ninguna de las dos cosas, pero hicé el comentario de que  me parecía más justo el regalo de Navidad ya que llegaba a todos los colegiados y la cena solo erá para unos pocos.

              Ya sé que me va a decir, que estas cosas se deciden en junta celebrada en el Colegio, pero volvemos a lo mismo, la hora es muy tarde y para los farmacéuticos de la capital es muy fácil ir, a las farmacias rurales también  nos  es  “muy  cómodo  ir”,sobre  todo  en  invierno  cuando  las carreteras están fatal por los hielos. Conclusión que las decisiones siguen tomándolas siempre las farmacias grandes de la capital y alguna rural que se le ocurre ir por si acaso....  somos siempre las grandes afectadas.

              Me parece más justo pagar la recogida de recetas por parte del Colegio, que pagar la cena de la Patrona. Los farmacéuticos de la capital no tienen  problemas  de  recogida,  pueden  ir  ellos  mismos  al  Colegio con facilidad,  o  quizás  no...  la  dificultad  con  la  que  se  encuentran  estos compañeros  es  la  cantidad  de  cajas  que  tienen  que  entregar  y  no  es cómodo  cargar  con  tanto  bulto,  sin  embargo,  la  farmacia  rural  que  tiene poquita  facturación  se  encuentra  este  año  con  un  gasto  más,  eso  sí,  sin cena gratis.

              Si Sr. Presidente, es una carta irónica, pero llena de verdades y sobre todo escrita con pena e indignación, ya que esta colegiada no se ve, en ningún momento,  arropada por su Colegio Oficial, ya se lo he comentado más veces, y siempre tengo la misma contestación, “..hay que asistir a las reuniones  del  colegio...”  ¿Para  qué?,  la  farmacia  rural  nunca  esta representada por los motivos antes expuestos, lejanía, guardias que no son pocas, y ….desmotivación y astio por la situación y si tiene dudas pregunte a otros compañeros rurales.

                Al  principio  comencé  este  escrito  enfadada  y  lo  acabo  con sensación de tristeza, no me gusta tener que escribir esto, me gustaría que esta  situación  no  se  diera,  pero  un  gasto  más  es  agobiante,  simplemente piense un poco en el margen que nos queda de cada medicamento, a los grandes  y  a  los  pequeños,  pero  para  las  farmacias  V.E.C  la  situación  es muy penosa. He estado 40 días de baja por una intervención quirúrgica. He necesitado  una  farmacéutica  sustituta  y  pedir  un  préstamo  personal  para poder afrontar el pago de la nómina, unos tres mil setecientos euros en total con seguros sociales.

 ¿Cuantos omeprazoles voy a tener que vender para sufragar  ese  gasto?  Prefiero  no  pensarlo,  pero  sí,  me  gustaría  que  el Colegio  pensase  un  poco  más  en  pequeños  detalles  para  ayudar  a  la farmacia rural.

              Por cierto, por si no ha quedado claro, no estoy interesada en la recogida.

¡Felices Fiestas!

Fdo. Paloma Calvo Martínez.

Torre Val de San Pedro, 10 de diciembre de 2013