viernes, 30 de julio de 2010

Sarinagara (Philippe Forest)

El autor nos cuenta que el título se debe a un poema japonés de Kobayasi Issa:
sólo rocío
es el mundo, rocío
sin embargo

Es la historia del autor y de tres artistas: un poeta, el que escribió el haiku con el que comienza el libro; un escritor, Natsume Soseki, uno de los escritores más conocidos de Japón; y un fotógrafo, Yosuke Yamahata, que fotografió Nagasaki tras la bomba atómica.

Tras un acontecimiento dramático, los personajes se despiertan a un mundo carente de sentido, en el que ellos deben seguir viviendo. Sólo uno, el fotógrafo, podra continuar su vida como si nada hubiera ocurrido, los demás ya no volveran a ser los mismos, se convierten en sobrevivientes. Algunos sintiéndose culpables por haber sobrevivido y otros, incluso siendo rechazados por ello.


Historias de pérdidas, de soledad, del sentimiento de vacio, de la voragine del mundo...que el autor recupera para que nos aproximemos a lo que él siente.


Imagen tomada de http://www.sajalineditores.com/products-page/sajalin/sarinagara/

miércoles, 28 de julio de 2010

Evolución vs Tradición

Talegos en El Madroño
Ya estamos en verano, como todos los años, la actividad farmacéutica se paraliza como casi todo lo demás,  llega Agosto y no debes "ponerte malo", porque todo el mundo está de vacaciones, aquí no importa la crisis, nadie está dispuesto a perdonar "quitarse de enmedio" aunque sea una semanita.

Aprovechando esta circunstancia y al mismo tiempo la ausencia de noticias destacadas hasta la llegada del comienzo del nuevo curso allá por Septiembre, también aprovecharé para escribir alguna "chorrada" que se salga de lo habitual, y en este caso quiero hablar de la diatriba en la que me encuentro.

Se trata de ¡Los Talegos!, sí, ese sistema que relataba allá por el 2008 en mi primer artículo publicado en una revista -en este caso Farmapress- con el que facilito el acceso al medicamento a los habitantes de las cuatro aldeas que complementan al núcleo principal de El Madroño, un sistema que ante la ausencia de vehículo y la edad avanzada de muchos pacientes fue puesto en marcha ni se sabe cuándo por uno de los médicos que atendían la población (sí, no fue un farmacéutico ó así al menos lo cuentan los mayores que, de esto al menos deben saber algo).
Un sistema que también ha tenido su hueco en Correo Farmacéutico y hasta en Twitter, y que parecía iba a perdurar eternamente.

En este artículo también comenzaba a hablar de receta electrónica que aquí en Andalucía hemos bautizado como Receta XXI (después en cada Comunidad ya se han preocupado de llamarla de otra forma, banda magnética en lugar de chip,...,pero bueno, eso da para otro post), ya entonces la instalé antes que las OF de Sevilla capital y a pesar de ser la farmacia del pueblo más pequeño de la provincia de Sevilla y no existir en las estadísticas de un estudio que se publicó en aquella época, además, y para más INRI el Consultorio no la tenía tampoco pero, para saber sobre eso tendréis que leer el artículo.

Al caso, estamos revolucionados en el pueblo porque la receta XXI ha llegado al consultorio, gracias a Dios (para el que sea creyente) ó a la divina providencia (para el que no comulgue), pero el caso es que ya está aquí. Hemos dejado la tradición a un lado en forma de impresoras estropeadas, ordenadores del siglo pasado (y bien pasado), ausencia de envío de recetas a los prescriptores que también dieron lugar a otro artículo que nuestros amigos de Synaptica difundieron a través de internet, etc, etc, etc...

Pero ahora me asalta una duda ante tanta modernidad y evolución tecnológica que algunos han bautizado como TICs, ¿qué va a pasar con los talegos?, ¿están en peligro de extinción?, ¿deberíamos declararlos bien de interés cultural?...

A algunos les parecerá una tontería, pero quizás esta reflexión llegue a colación de la última movida de los Toros y Cataluña, ya que mientras estos la han prohibido, otros se movieron rápido para declararlas bien de interés cultural.

En definitiva, creo que la evolución va a imponerse en este caso a alguna década que otra de tradición y va a ser difícil hacerlas convivir, la receta XXI acabará con Los Talegos, un sistema que a algunos les parecía tercermundista y a otros (en especial al paciente afectado) algo digno de ser preservado pero...ahora que lo pienso, quizás este debate también se pudiera extrapolar a la situación de la farmacia rural, jod..., al final voy a pensar que estoy obsesionado....

Desde el pueblo más pequeño de la provincia de Sevilla....

Un fuerte abrazo a tod@s y buen verano...(aunque aquí abajo agradeceríamos un descansito que diría Ned Flanders ante tantos días seguidos...)
PD: Si a alguien se le ocurre abrir un grupo de Facebook para Salvar Los Talegos de El Madroño, adelante, yo sólo tengo Twitter y me pondré con ello colgándolo ahora.
Javier

viernes, 23 de julio de 2010

miércoles, 21 de julio de 2010

La nueva ley de Salud Pública recogerá nuevos servicios para las farmacias.

http://sanidadconsumo.blogspot.com/2010/07/la-nueva-ley-de-salud-publica-recogera.html

2010, LA ODISEA CONTINÚA


Flagrante plagio de la segunda parte de aquella película que dirigió en su primera versión Stanley Kubrick, el título viene “al pelo” con el motivo del artículo: primero por la fecha –por coincidir con el corriente- y segundo porque no se me ocurre mejor manera de calificar el ejercicio actual de la profesión farmacéutica en el medio rural que de odisea.

En 2010 da comienzo la segunda década del siglo XXI, la era tecnológica que ya en la película nos hacía capaces de pisar otros planetas, en la vida real, y una vez alcanzado este momento cronológico en la historia, no se ha correspondido con el desarrollo que la cinta adelantaba.

A pesar de todo, el siglo XXI ha sido y es sinónimo de desarrollo tecnológico, por ello resulta aún más incongruente y anacrónico encontrarnos con determinadas situaciones impropias de un país desarrollado.

Me refiero a las condiciones de trabajo de los profesionales que desempeñamos nuestra labor en farmacias rurales, compañeros aislados de la ajetreada vida urbana y de los propios organismos de decisión de la profesión, que ofrecemos un servicio impecable en  condiciones de precariedad personal y profesional, con escasos ingresos en el caso de las farmacias ubicadas en pequeñas poblaciones y sin poder tomar vacaciones ni darnos de baja, trabajando a diario sin más ayuda que la propia, en horario regular y además de guardia continua y no remunerada 24 horas durante 187 días en el mejor de los casos y 365 en los peores…., argumentos repetidos hasta la saciedad pero necesarios de recordar, tanto como que esta diáspora profesional tiene su origen en la Planificación establecida en 1941 y culminada con el RD 909/78; su objetivo era hacer accesible el medicamento a cualquier persona con independencia de donde ésta viviera y ha logrado una ratio de accesibilidad prácticamente universal y sin parangón a nivel mundial.

Si bien este razonamiento es lógico en cuanto al objetivo buscado, no es coherente en su aplicación ni en los medios destinados a garantizarlo. La Planificación conculcó el derecho al libre establecimiento, por ello, lo mínimo que ha de exigírsele es que sea dinámica y adaptable a la coyuntura demográfica y económica, su no revisión en función de estos factores sería una mala Planificación, y justifica a los que esgrimen el argumento de que el Modelo Farmacéutico incumple leyes básicas en un entorno de libre comercio.

Planificar exige evaluar las necesidades que demandan el servicio a realizar, las exigencias de éste y la garantía de que la gestión del mismo –en este caso privada- resulte viable al prestador. Este planteamiento lógico que debería hacerse la Administración a la hora de abrir nuevas oficinas de farmacia y por supuesto con las ya abiertas, también debería hacérselo el resto de la profesión, garantizar unas condiciones, no diré atractivas, sino justas y razonables a los que ejercemos en el medio rural y revisar la situación regularmente.

Desde la recién creada SEFAR tenemos muy claro que no tener en cuenta estos argumentos pone en duda el propio sistema planificado, base del Modelo Mediterráneo de Farmacia, por ello, lucharemos para que este tipo de cuestiones estén presentes en todas las mesas de negociación, sólo te pedimos a ti, compañero, un pequeño gesto, tu inscripción, implicándote así en este proyecto y otorgando a la farmacia rural la representatividad que merece y que actualmente no tiene, de esta forma esperamos contribuir a que el ejercicio en el medio rural, en pleno 2010, deje de ser una odisea.

Francisco Javier Guerrero García (fjguerrerogarcia@gmail.com)
Presidente de la Sociedad Española de Farmacia Rural. SEFAR
(e-mail de contacto: pnfrural@gmail.com)

Artículo Publicado en la Revista Pharm. EDICIONES EDIMSA. JULIO-AGOSTO 2010. AÑO 4. Nº5
Imagen:

sábado, 10 de julio de 2010

Cartas a un joven poeta (Rainer Maria Rilke)

Es un libro muy breve. Siempre agradable de leer. Responde a las eternas preguntas de una manera cercana y enriquecedora. Nos habla de lo dolorosa que es la soledad, aunque a veces sea necesaria para crear y crecer, de los momentos dificiles, de las preguntas que nos hacemos...
De que amar es un arte a aprender, al que hay que dedicarle tiempo, y no algo innato que no requiere esfuerzo.

Responde de una forma hermosa a la pregunta de cuándo debemos entregarnos a la actividad artística. Optimista sin perder de vista la realidad. Autor de gran sensibilidad y con una manera de pensar adelantada a su tiempo.

Salud Comunitaria (Miguel Costa y Ernesto López)

Algunos fragmentos de lo que podemos encontrar en el libro:

“Las principales causas de muerte en los países desarrollados podrían reducirse y prevenirse si las personas mejoraran tan sólo 5 comportamientos: dieta, hábito de fumar, ejercicio físico, abuso de alcohol y uso de fármacos hipotensores”.

En el libro se hace hincapié en que el comportamiento es un hábito adquirido, no es innato, no es una enfermedad y depende en gran medida de la historia y del aprendizaje, por eso es más variable y depende más de los determinantes culturales que los fenómenos biológicos.

La información es necesaria pero en muchos casos no es suficiente para lograr que las personas actúen de forma saludable. Por ello los autores explican que en general las personas se rinden a las consecuencias reforzadoras inmediatas frente a las remotas, para evitarlo, se deben de sentir capaces de conseguirlo, establecer criterios de ejecución gradual y recibir la suficiente motivación. Trabajar sobre la demora en la gratificación, pues en la mayoría de los casos, los efectos negativos de estos hábitos son a largo plazo mientras que se renuncia a las consecuencias agradables inmediatas. Y que es importante controlar y conocer los factores ambientales que en él influyen para vencer comportamientos no saludables.

Además en muchos casos “la cultura disemina a través de modelos socialmente relevantes pautas de conducta no saludables” y explican que “el éxito de una conducta ajena aumenta la tendencia a comportarse de una forma similar”.
Estos autores creen necesario “recurrir a estrategias y procedimientos específicos de adquisición y cambio de conducta”.
Coinciden con muchos otros autores en que el ejercicio favorece la estabilidad emocional y mejora el estado de ánimo y el autoconcepto, por lo que es una buena prescripción para el control de la depresión y para reducir la ansiedad.

Destacan la importancia de las interacciones sociales pues influyen en el cuidado de la salud y en que se ha visto que su falta aumenta las tasas de mortalidad.

También nos dicen que la sensación de falta de control es determinante sobre la capacidad del individuo de afrontar situaciones estresantes y pueden provocar que la persona desarrolle resignación, apatía, ansiedad, depresión…

Reflexiones en la Soledad del Farmacéutico Rural (y XII)

LA COMUNIDAD

Recuerdo cuando comentaba en mis artículos que tenía mucho tiempo libre, que me aburría viendo pasar los coches -los pocos que pasan- por la puerta de mi farmacia. Recuerdo las tardes sentado en una butaca frente a la puerta de entrada, mientras devoraba libros de lectura, matando el tiempo en espera de alguien a quien atender.

Este aburrimiento, que a imagen y semejanza del cielo gris plomizo que anuncia un empeoramiento en las condiciones meteorológicas minaba poco a poco mi ánimo iba cediendo terreno frente a un incesante trabajo, lento pero constante en la búsqueda de mejoras en la farmacia rural, unas mejoras con una meta en el horizonte, hacer más justo un Modelo de Farmacia que otros consideran inmejorable.

Es esta sensación de injusticia la que te hace sentir un pellizco en el estómago, una punzada que nunca sentirá el que carece de ese gen en su dotación cromosómica, un gen cuya activación provoca una cadena de reacciones que desembocan en un aumento en la liberación de adrenalina en respuesta ante cualquier orden establecido que no se ajuste a principios básicos de justicia y equidad, pérdida de tiempo y de energía, una inutilidad, pensarán algunos, otros sin embargo no lo podemos evitar. 

Todo en sí ha constituido un proceso en el que multitud de ideas asaltaban mi cabeza mientras, sin apenas darme cuenta, me adentraba cada vez más en el fango de las estructuras de la profesión, un fango que se adhiere a tus zapatos y se pega a sus suelas, aumentando a cada paso la dificultad a la hora de avanzar y que, por mucho que te remangues los pantalones al final termina impregnándote por completo.

El sistema es tan lento que es capaz de aburrir a cualquiera, los tempos en política -aunque ésta sea farmacéutica- se miden de forma distinta a las necesidades, y éstas últimas suelen ser más imperiosas -en cuanto a resultados- que el camino necesario para intentar alcanzar su resolución. 

Hecha esta larguísima introducción me centraré en el motivo de estas Reflexiones que, curiosidades de la vida, es la entrada número 300 de este blog, un número que en este caso no tiene nada que ver con la película, por ello aprovecharé para "celebrarlo" con un post algo más largo que los demás, espero que me "dispenseis" por esta licencia que hoy me tomo.

Como decía, tengo cada vez menos tiempo y por ello guardo algunos artículos que, así a vuela pluma, me parece que pueden ser interesantes, por eso les reservo su "sitio" en la montaña de papeles que suelo acumular en el lado izquierdo de mi escritorio (por llamar de alguna forma al pequeño mueble blanco y a su pequeña superficie sobre la que sello las recetas). Hoy he retomado uno de ellos, apareció en la revista de CECOFAR con el título “Consumidores y Ciudadanos “y fue publicado en el nº 168 del butlletí electrònic del Centre d’Estudis Jordi Pujol (a ver si el Word se entera que no está mal escrito, es catalán).
 

El artículo no me ha defraudado, aunque era de esperar viniendo de tan insigne personaje, el que fuera President de la Generalitat trata en él la forma de interactuar entre los consumidores y los supermercados, realizando al mismo tiempo una comparativa entre el consumidor que simplemente busca la oferta y no le importa quién se la ofrezca como tampoco le importa la suerte del supermercado que se la está ofreciendo si para dársela acaba bajando tanto los precios que acaba cerrando ó no porque si la oferta no es suficiente ó el supermercado cierra, este consumidor no tiene inconveniente en irse a otro establecimiento.
 

Compara al ciudadano con un cooperativista, que espera un buen servicio, pero al mismo tiempo se preocupa de la viabilidad de este negocio ya que fue creado por ellos para garantizar un servicio.
 

Da un paso más en su reflexión cuando compara el centro de compras con un Estado ó con una sociedad, compara espíritu consumidor y mentalidad cooperativa indicando que el primero sólo busca el interés individual y no el colectivo, que sólo busca rentabilidad y le importa poco como afecte a la colectividad.  Al final concluye con la reflexión de si Catalunya debe ser simplemente un país de consumidores ó un país de ciudadanos.
 

Traigo todo esto a colación porque hay una frase que "revolotea" en el interior de mi cabeza desde hace tiempo, desde una reunión que mantuvimos entre la comisión de farmacia rural del colegio de Sevilla y el Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CACOF). En ella, D. Manuel Arenas (el presidente del mismo) dijo una frase que no he olvidado:
 
“Necesitamos a la farmacia rural, debe ser nuestra infantería”.
 

Cuando pienso en infantería, vienen a mi mente imágenes de sangre, batalla, uniformes sucios y soldados arrastrándose en las trincheras, suena a los peones que el jugador de ajedrez mueve en el transcurso de la partida y que está dispuesto a sacrificar para proteger a otras piezas más valiosas. Aplicar a la farmacia rural el calificativo de la infantería de la farmacia, lejos de ser inapropiado se asemeja mucho a la realidad, se nos ha obligado a ejercer en poblaciones sin más servicios en muchos casos que la misma OF. Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid se aprovechó para dotar de servicio sanitario permanente lugares donde la misma Administración los había eliminado por falta de rentabilidad, obligándote a estar de guardia todo el año sin ni siquiera pensar por un momento que este garante de la Sanidad es humano y puede caer enfermo ó simplemente necesite de vez en cuando tomarse unas pequeñas vacaciones.
 
Resulta curiosa a la vez que contradictoria la relación entre nuestra importancia y lo que hasta ahora ha estado dispuesto el “alto mando” a concedernos, hasta el infante recién incorporado al cuerpo recibe su uniforme, cama, comida, así  como la paga y el armamento reglamentarios, en nuestro caso se nos ha exhibido en primera línea como único argumento al objeto de mantener el status de unos cuantos, y en contraprestación nos han obligado a exiliarnos para poder ejercer nuestra profesión.


Dejando al margen la idoneidad del símil bélico, realmente la farmacia rural ha sido hasta la fecha el estandarte y la única defensa del modelo farmacéutico español. Si consideramos el Modelo como una colectividad de la que también forman parte las farmacias rurales, el farmacéutico bien situado ó desahogado económicamente, debe tener presente que este Modelo español de Farmacia sólo podrá continuar actuando de forma cooperativista. Actuar con un espíritu estrictamente consumidor buscando un beneficio personal sin pensar en el conjunto pone en peligro todo el sistema.
 
No obstante, a día de hoy algo parece que está cambiando en las altas esferas de la profesión, no conocemos aún el sentido de este cambio que yo percibo, tampoco sé si se rige de nuevo por un interés de hacer uso de nuestra situación ó por el contrario responde a un cambio de visión del Modelo más cercano a una colectividad, pero sigo creyendo en las personas -quizás por mi carácter optimista-, sólo espero que los tempos no conviertan este proceso en eterno y que esta idea de comunidad (ya se deba a interés personal ó colectivo, no me importa en absoluto) redunde en soluciones a los problemas de muchos compañeros.


Quiero pensar que mucha culpa de este cambio lo ha tenido la constitución de la SEFAR, dando respuesta al vacío que la farmacia rural tenía a nivel nacional, proporcionando a los "de arriba" un interlocutor que conoce fielmente lo que ocurre en esta particular forma de ejercicio.

Seguiremos trabajando para ello, a pesar de la gran cantidad de barro que hemos pisado, tengo la sensación de que éste es ahora más ligero, esperemos que todo continue en esta línea porque la esperanza de muchos compañeros depende de ello.


Desde el pueblo más pequeño de la provincia de Sevilla....


Un fuerte abrazo a tod@s, gracias por vuestra lectura y por contribuir a que este pequeño hueco en la red haya cumplido su segundo año, todo es gracias a vosotros.

Javier

miércoles, 7 de julio de 2010

CAMBIAMOS DE IMAGEN

Buenos días a tod@s,

Con la llegada del verano, nos adaptamos al cambio en las condiciones climáticas, yo me he "quitado" la gorra y me he puesto más "fresquito" -porque con los casi 40 grados que tenemos aquí...-.

En este proceso también hemos remodelado la imagen del blog, no cambiamos el contenido pero sí el aspecto, espero que os guste...

Un fuerte abrazo para tod@s, espero soporteis bien los rigores del verano.

Javier

E-MAIL: fjguerrerogarcia@gmail.com
Twitter: http://twitter.com/fjavierguerrero