Dicho y hecho, ya amenacé con que quizás usara esta frase de la compañera para escribir un post, y al final no he podido resistirme (lo siento por vosotros). Lo que desconozco en este momento en que comienzo a escribirlo es, cuánto tardaré en hacerlo, porque ello dependerá de los pacientes que entren.
Todos tenemos ideas de cómo podría solucionarse el problema, y habéis ido volcándolas, primero en
el documento abierto a la participación de todos vosotros, y luego se ha producido un trasvase de vuestras aportaciones a los comentarios a la
carta de los compañeros de Alicante, quizás porque cuando nos ponen los números por delante, todos lo vemos con una mayor claridad, pero en mi opinión habría que plantearse ciertas cosas, y en este sentido me hago algunas preguntas:
1- ¿Han de centrarse las propuestas exclusivamente en aportaciones adicionales de las Administraciones ó en la cesión de parte de las que perciben actualmente?
2- ¿No tiene nada que ver en esto la propia profesión que ejerce de forma inmovilista al amparo de un entorno regulado y ventajoso para el "bien ubicado" porque impide la competencia con la excusa de universalizar el servicio aunque esto conlleve la creación de una bolsa de marginalidad profesional?
Creo que en la respuesta a estas dos preguntas podremos encontrar a quién exigir responsabilidades ó cómo plantear las posibles soluciones, teniendo claro que nuestra capacidad se limita a ofrecer planteamientos que habrán de ser aceptados por los que sí tienen posibilidad de tomar estas decisiones.
Ya planteé en la
carta abierta enviada a los medios por dónde entiendo que debería ir la aplicación de medidas y éstas consistirían, por un lado, en la aplicación de medidas de recorte por parte de las Administraciones de forma selectiva mediante la exclusión de las mismas al conjunto de OF que se determinen como en situación de inviabilidad económica.
La otra vertiente consistiría en una aportación económica por parte de la profesión mediante la creación de un fondo de compensación basado en el fondo de la propuesta del
Céntimo Solidario en el que se insiste en la necesidad de que, la profesión, como principal beneficiada de ejercer en un entorno que limita el libre establecimiento, aporte directamente a las perjudicadas por esta regulación.
La primera no exprimiría más a las OF que se encuentran mal ni recortaría los ingresos de la Administración y, al mismo tiempo, podría obligar a la profesión -muy a su pesar- a tomar la decisión de constituir ese fondo de compensación.
La primera es una medida selectiva y la segunda es generalista, y lo más importante, no supondría un dispendio excesivo ni a Administración ni a los compañeros que, de esta forma, se comportarían como compañeros, ofreciéndoles la posibilidad de ACTUAR YA en lugar de dilatar más el asunto.
No sé qué os parecerá a vosotros..........
Un fuerte abrazo a tod@s,
Javier