viernes, 2 de octubre de 2015

Salud, Género y Comunidad Rural Guadalajara termina...

Hola a tod@s:

El pasado 05 de Septiembre comenzamos una serie de cinco Jornadas dirigidas principalmente a la ciudadanía del Señorío de Molina de Aragón-Alto Tajo, pero abierta a todo/a aquel/la que tuviese interés en alguno de los temas que tratamos.

Un sábado tras otro, quizás sin el ruido mediático de otras actividades más pomposas, seguro fuera de los grandes focos, nos hemos ocupado de un medio al que la actualidad suele olvidar.

Del mismo modo que lo hacemos con las compañeras y compañeros que también se sienten en muchas ocasiones olvidados, hemos continuado nuestra dedicación al paciente, y así, despacito, pero con buena letra, proseguimos con una actividad que comenzó hace ya cinco años en El Madroño (el pueblo más pequeño de la provincia de Sevilla), una actividad que en un principio denominamos Salud y Comunidad Rural, y que tiene toda la pinta de cambiar de nombre tras la edición de Guadalajara, añadiendo a su ya largo nombre el necesario componente de género.

Hemos conseguido llenar todos y cada uno de los espacios públicos que amablemente los Ayuntamientos de Villanueva de Alcorón, Checa, El Pobo de Dueñas y Maranchón han cedido a esta actividad, algo que también esperamos hacer el próximo sábado en Molina de Aragón. 

Villanueva de Alcorón
Checa










El Pobo de Dueñas

Maranchón









Y lo más importante de todo es que hemos conseguido crear espacios de encuentro entre profesionales y pacientes del entorno rural, con independencia de a lo que cada uno/a se dedique en la vida (¿acaso importa?). 
Petra. Villanueva de Alcorón (GUADALAJARA)

Porque si algo hemos comprobado en estos cinco años de trabajo es que cuando el tema interesa, y cuando se proporciona un entorno de participación horizontal, que no es otra cosa que tratar a todas las personas con respeto, el diálogo fluye de forma natural, por eso, para los/as que hemos trabajado en la organización de esta serie de Jornadas, se nos ponen los pelos de punta, de forma literal, cuando vemos a Petra tomar su bastón y ponerse en pie en Villanueva para contarnos su experiencia sobre el servicio de teleasistencia, uno de los temas tratados esa tarde.

Intentamos hacer algo diferente, fresco, y sobre todo natural, a imagen y semejanza de la gente que vive en el medio rural. Algo que nos llena desde el punto de vista profesional y sobre todo en el personal, donde intentamos estrechar los lazos entre asistentes y ponentes, como los tapeos que planteamos al final de cada Jornada y del que tengo que rescatar la foto del alcalde de Maranchón por su singularidad (que me perdonen los demás).


Las Jornadas siempre han tenido lugar los sábados por la tarde, día y hora poco propicia para salir en los medios de comunicación, pero es cuando mejor le viene a la gente... y ellas/os son las/os primeras/os.

Durante estas cuatro Jornadas ya celebradas hemos tratado temas de salud (Osteoporosis, Diabetes, Factores de Riesgo Cardiovascular, Insomnio, Dolor,...) y temas relacionados con problemas de comunicación entre pacientes y profesionales del ámbito hospitalario ó asistencia social domiciliaria... y tras este repaso de temas sanitarios y de gestión queremos ir más allá, queremos que esta actividad no quede en unas charlas con la ciudadanía, queremos, bueno, en realidad nos gustaría (será la gente quien lo decida), que este proyecto-proceso proporcione información a la gente, que esta información genere conocimiento y este conocimiento de lugar a una conciencia crítica, porque sólo de esta forma existirá la posibilidad real de intervenir en los asuntos que te importan, en participar de algo que todos deberíamos considerar como un logro histórico que pertenece a la ciudadanía, el sistema sanitario público.

Por ello, la Jornada de Clausura será una fiesta, la confluencia de todos los temas tratados en una idea fundamental, la participación real y efectiva del ciudadano en el sistema sanitario público y para ello Graciela Malgesini, consultora e investigadora, Responsable de Incidencia Política en la Red Europea de Lucha contra la Pobreza en España (EAPN) y autora del Informe Social Castilla-La Mancha 2014, realizará un repaso del efecto de la crisis en el sistema sanitario público que me traslada la siguiente pregunta:


¿Se habrían tomado las mismas decisiones respecto al sistema sanitario público con una participación ciudadana en el mismo?

Posteriormente pasaremos al debate sobre cómo fomentar esta participación ciudadana desde dos visiones, a priori antagónicas, pero que seguro que tendrán puntos de encuentro en Molina:
Sinceramente creo que la actividad, antes de lo que pase este sábado en Molina de Aragón, ha sido un rotundo éxito, pero si esto ha sido realidad es debido al esfuerzo, el compromiso y la implicación de sobre todo dos personas: Lucía Martínez Rojo y Julia Martínez López, trabajadora del Centro de la Mujer de Molina de Aragón y farmacéutica en Villanueva de Alcorón respectivamente, que han contado con la colaboración de muchas otras personas, pero que son las responsables de todo esto.

Sorprendente el apoyo y la colaboración de instituciones públicas como los Ayuntamientos y la propia Diputación de Guadalajara, los primeros con su colaboración, entre otros, de la cesión de espacios públicos, y la segunda con su apoyo refrendado con la visita en la Jornada de Maranchón del sábado pasado del presidente de la Diputación, D. José Manuel Latre y de la diputada Delegada de Desarrollo Rural, Dña. Lucía Enjuto.
Si no has tenido ocasión de asistir a alguna de las sesiones anteriores, la de Molina sigue siendo, como las demás, de acceso libre y gratuito hasta completar aforo... en la Plaza de San Francisco, si te interesa la sanidad, el sistema sanitario público, ó simplemente sentarte a escuchar y dialogar en un plano de igualdad, siéntete libre de formar parte de Salud, Género y Comunidad Rural, allí tendrás tu casa durante unas horas.

Nosotros por nuestra parte, nos quedamos con unas ganas terribles de continuar adelante en esta comarca, y allí donde la farmacia rural pueda ejercer de chispa para ofrecer herramientas a la gente, estimulándolas para que éstas reclamen, si lo desean, el lugar que creemos merecen.

Seguro que esto es un hasta pronto...

Un fuerte abrazo,
Javier

martes, 29 de septiembre de 2015

I Jornadas sobre Salud, Género y Comunidad Rural

Buenos días:

Como sabéis, el pasado 05 de Septiembre comenzamos una serie de cinco Jornadas sobre Salud, Género y Comunidad Rural en la zona de Molina de Aragón y Alto-Tajo (GUADALAJARA).

El pasado sábado le tocaba a Maranchón, y contamos con la inesperada visita del presidente de la Diputación, D. José Manuel Latre, acompañado de la diputada Delegada de Desarrollo Rural, Dña. Lucía Enjuto.

Os dejopara vuestro conocimiento la reseña en este enlace a la página de la propia Diputación:

http://www.dguadalajara.es/web/guest/content-detail/-/journal_content/56_INSTANCE_bE0I/10128/860163

Abrazos,
Javier

lunes, 14 de septiembre de 2015

lunes, 31 de agosto de 2015

DESDE LA ATALAYA DEL CASTILLO (y XII)

Un año más termina el verano y los veraneantes abandonan nuestros pueblos, ya casi es un clásico las reflexiones sobre lo que supone para la farmacia rural estos meses de verano, un pequeño balón de oxigeno para nuestra maltrecha economía.

Otros años he comentado la diferente mentalidad con que abordan las guardias esta población flotante y nuestros pacientes de todo el año, nuestro visitantes entienden que la farmacia es un servicio de atención continuada, poco más que un comercio, y a cualquier hora del día o la noche pueden requerir tu asistencia, aunque sea para cosas nimias o que nada tiene que ver con una necesidad asistencial perentoria.

Pero este año, me gustaría hacer incidencia en otro aspecto, que aunque no es nuevo, se viene acrecentando en los últimos años. La mayoría de esta población que recibimos en los meses estivales tiene una aptitud hacia el profesional farmacéutico muy diferente a la de nuestros pacientes habituales. Particularmente, tengo la sensación de que no me ven como un profesional sanitario, más bien como un dependiente que debe atender sus deseos. Ante cualquier sugerencia, pregunta o indicación, normalmente reaccionan con sorpresa, sino con manifiesta hostilidad, pues ellos esperan que te limites a proporcionarles lo que piden, y no digamos si te niegas a una dispensación, ante lo que montan en cólera y muy enfadados te dicen que en su farmacia no le ponen tantas pegas.

Esto me lleva a pensar que hay una farmacia oficial y otra real, que cada vez la farmacia apuesta más por su parte comercial y se aleja de su faceta profesional, que la farmacia rural como en tantas otras cosas va quedando como un anacronismo en la profesión.

Esta dinámica de negocio no casa bien con el nuevo enfoque que nuestros dirigentes proponen, si queremos una farmacia de servicios profesionales, difícilmente enlaza con la perdida ante los usuarios de la figura del farmacéutico como profesional sanitario. Incluso en modelos tan denostados como el anglosajón, esta faceta la tienen muy clara, sus farmacias pueden parecer un supermercado, quizás las nuestras no lo son, pero el profesional farmacéutico atiende en un área muy delimitada y su función es estrictamente sanitaria, dejando la parte comercial para otros empleados. Los usuarios de este modelo tienen claramente delimitadas las zonas y saben que buscan en cada una de ellas.

En España, por el contrario es todo un tótum revolútum, queremos un modelo regulado y profesional pero con un marcado carácter comercial. Como dicen en nuestros pueblos “teta y sopa” es imposible.

FRANCISCO GLEZ.LARA

lunes, 27 de julio de 2015

Tareas pendientes en farmacia rural

Correo Farmacéutico publica hoy una Tribuna de Opinión de nuestro compañero Francisco González Lara, farmacéutico en Castillo de las Guardas (SEVILLA) y vicepresidente de la Sociedad Española de Farmacia Rural (SEFAR).

Aquí la compartimos con vosotr@s,

Abrazos para tod@s,
Javier



Los farmacéuticos rurales, en las últimas décadas, han tomado conciencia de la especial precariedad de su ejercicio profesional. Y en paralelo, de la importancia que tienen para la sostenibilidad del modelo como uno de los argumentos principales para la defensa del mismo. 

Su compensación económica escasa y la especial dedicación de estos farmacéuticos rurales,  que pueden llegar a estar disponibles durante 24 horas diarias, los 365 días del año, con muy escasas o nulas contrapartidas económicas por ello, les ha llevado a tomar conciencia de un escenario injusto.

El peligro de que esta situación pusiera en riesgo el actual modelo, ha generado la toma de algunas medidas conducentes a mejorar la situación de la farmacia rural. Pero podríamos preguntarnos: ¿Han sido suficientes?, evidentemente la respuesta desde la óptica de la farmacia rural es rotundamente no.

La escasa compensación se ha intentado paliar con las ayudas a las farmacias VEC, que debe considerarse como un primer paso, no como un punto y final, pues claramente son insuficientes y no solucionan la precaria economía de las farmacias rurales. Una solución como el “Céntimo Solidario”, propugnada por la SEFAR hubiera sido más justa y equitativa, y a la larga más beneficioso para el conjunto de la profesión, con el Decreto de ayuda a las VEC la administración toma posición en el conjunto de las farmacias esenciales para el modelo, con los peligros que ello puede conllevar para la profesión.

En cuanto a las guardias, es cierto que con las diferencias y matizaciones de las diferentes autonomías se han conseguido algunos avances, gracias a la comarcalización. Pero no los suficientes para solucionar este problema a la totalidad de las farmacias rurales.

Si una persona está condenada a muerte y le condonan la pena por cadena perpetua, desde fuera se puede pensar que será un alivio para ella, pero si eres inocente, lo que deseas es que te pongan en libertad. En resumen, si haces 365 guardias al año y pasas a 187, es un alivio, pero sigue siendo una carga insoportable.

La solución de las guardias rurales llegara cuando la administración tome conciencia que no puede exigir un servicio, porque sea a coste cero, cuando ella en la misma población no lo está dando, o en caso de prestarlo le supone un costo.

Por otra parte, la profesión tiene que tomar conciencia que los compañeros que están en el medio rural, en la mayoría de los casos, no han tenido otra opción para ejercer su profesión dentro de un modelo regulado, y por tanto, el argumento, nunca expresado públicamente pero que subyace en muchos, que ya sabían dónde iban, se cae por su propio peso.

Por último, la profesión tiene que asumir que las guardias no son de cada farmacia en particular, en un modelo regulado, las guardias obliga al conjunto de la profesión, y si las mismas ayudan a sostener el modelo, aquellos compañeros que soportan un  número desproporcionado deben recibir una compensación.

La pregunta del  millón seria quien tiene que compensar las guardias, la administración que las exige sabiendo que en muchos casos no son necesarias, pero que por su coste cero, compensa la ausencia de otros servicios sanitarios. O las tendría que compensar la profesión, que ofrece un servicio que da validez a un modelo regulado, pero que en la práctica soportan de manera desproporcionada un número pequeño de farmacias, que además son las económicamente más precarias.

Quizás, si ambas partes tuvieran que poner recursos para el mantenimiento de las guardias rurales, la solución del problema estaría mucho más cerca.