miércoles, 18 de junio de 2014

DESDE LA ATALAYA DEL CASTILLO XI

¿HASTA CUANDO?

El pasado 16 de junio se celebro el XXX aniversario de la Fundación Farmacéutica Avenzoar, como cada año en este acto se hace entrega de una serie de premios y distinciones, impartiendo en esta ocasión la lección magistral el Decano de los Economistas de Madrid el Dr. Iranzo Martin.

El Dr. Iranzo es miembro del Consejo Asesor del Ministerio de Sanidad, y por tanto una persona con profundos conocimientos de la sanidad en España, esperandose su conferencia con expectación entre los asistentes.

Tiene la virtud que es capaz de hablar de economía con la sencillez y claridad suficiente para que personas legas en la materia pudiéramos entender su mensaje.

Pero a mí parte del mismo me desconcertó, fue muy tajante en asegurar que la crisis había terminado en España, que los indicadores señalaban que habíamos tocado fondo y que la economía despega. Pero si no entendí mal, aparte de otras causas había contribuido a este despegue la bajada de los precios y la moderación de los salarios, es decir, nos encontramos con una sociedad empobrecida. Lo más preocupante es que no vislumbro ninguna solución para el problema del paro, es como si la economía diera por amortizado a los cinco millones de parados, si no entendí mal, la macro economía va bien, pero la micro economía seguirá mal.

En cuanto a la farmacia fue muy tajante en defender el modelo actual regulado, señalando que no ve la necesidad de introducir cambios en el mismo, argumentando a favor del mismo, que en España había dos entidades que tenían capilaridad y confianza, la banca y la farmacia.

Pero que la banca como consecuencia de su restructuración había perdido parte de la capilaridad, y que por motivos conocidos por todos, había perdido parte de la confianza de sus clientes, en cambio la farmacia seguía manteniendo la capilaridad y confianza de sus pacientes. Se le olvido señalar que la capilaridad del modelo farmacéutico la aporta la farmacia rural y que si tan valorada e importante es para el modelo se debían preocupar de conservarla todos, repito todos.

Más pronto que tarde, de nuevo tendrán que recurrir a ella, me remito a las últimas noticias sobre las presiones del gobierno Americano para que se liberalice la farmacia en España.

El problema es que la farmacia rural ha perdido su virginidad, ha sido utilizada y engañada por todos pero sigue siendo, y a las pruebas me remito, la basa más importante para la defensa de un modelo, que adolece de asimetría y falta de equidad.

Lo triste es que quien puede arreglar esta situación sigue pensando que nunca ocurrirá nada que todo seguirá inmutable y que los rurales seguiremos aguantando el peso del mantenimiento de un modelo que nos maltrata y nos margina. ¿Pero hasta cuándo?


Francisco González Lara

lunes, 16 de junio de 2014

Farmacia rural en Andalucía

Os adjunto enlace con una tribuna de opinión que publica hoy Correo Farmacéutico en la que se analiza la situación de la farmacia rural andaluza, la línea desarrollada y prometida por el gobierno de esta autonomía y la situación real de este servicio.

http://www.correofarmaceutico.com/2014/06/16/opinion-participacion/tribunas/farmacia-rural-andalucia

Un abrazo para tod@s,
Javier


viernes, 23 de mayo de 2014

Intervención de SEFAR en la presentación del Manifiesto MYLAN

Buenas tardes:

En el día de ayer estuve presente en Málaga para asistir a la presentación del Manifiesto que MYLAN ha realizado en defensa del Modelo de Farmacia y que ha contado con la colaboración de SEFAC y SEFAR en su elaboración.


Por espacio de aproximadamente una hora, Javier Anitua, Dtor. Gral. de Mylan, Jesús C. Gómez, presidente de SEFAC y yo como presidente de SEFAR, realizamos una presentación de este documento consensuado bajo la moderación de Antonio Mingorance, presidente del CACOF.

Aquí os dejo mi intervención del jueves 22 para todo aquel que esté interesado en leerla.

Un abrazo a todos,
Javier




Buenas tardes a todos.

En primer lugar querría agradecer a Mylan su interés por contar nuevamente con la participación de la Sociedad Española de Farmacia Rural (SEFAR). Cada vez que nos han llamado, hemos acudido, y así será si en el futuro se plantean iniciativas tan interesantes como éstas.

Por supuesto, agradecer a Jesús Carlos Gómez y a la propia SEFAC por acogernos en la que por unos días será la casa de los farmacéuticos y donde se ha configurado un programa que gira en torno a diferentes aspectos de interés para nuestra profesión. Quiero felicitaros por el ingente trabajo a nivel organizativo y desearos mis mejores deseos para el desarrollo de este VI Congreso de SEFAC que con total seguridad será un completo éxito.

En relación con el tema que hoy nos ocupa, y tal como se recoge en este Manifiesto, la pirámide poblacional se ha invertido, y la edad media de la población cada vez es más elevada, por lo que esto afectará a la forma en que la sociedad deberá gestionar algo tan preciado como su salud.

La más que previsible dependencia de gran parte de esta población, la polimedicación, la cronificación de enfermedades y la disminución de recursos públicos, sitúa a las políticas sanitarias ante un horizonte nuevo que exigirá modificaciones en cuanto a su abordaje.

Esta situación es evidente, y ante esta situación de escasez de medios, lo coherente, lo rentable, en un momento de estrecheces económicas sería utilizar correctamente los medios de los que la sociedad dispone actualmente, y uno de ellos, es lo que estamos reivindicando hoy aquí, es el de la extensa red de oficinas de farmacia, una red que en estos momentos adquiere aún más valor.  Una red, también hay que decirlo, que tiene a sus profesionales infrautilizados.

Decía Jesús en unas recientes declaraciones: “queremos ayudar a que los pacientes no lleguen a serlo”, yo añadiría, “ó al menos ayudarles a retrasar ese paso en el que la persona sana llega a convertirse en paciente”, y esto se puede hacer desde la oficina de farmacia.

Prevenir la enfermedad, educar al ciudadano para que adquiera los conocimientos y las habilidades necesarias que le ayuden a participar en su salud de forma activa, todo ello constituye un campo abonado para la actividad de las profesiones sanitarias y, como tal,  esta labor, también se puede hacer desde la oficina de farmacia.

Contribuir a un uso racional y adecuado del medicamento, evitando duplicidades, yatrogenias ó usos inadecuados que disminuyan la efectividad de los mismos, se puede y se debe hacer desde la oficina de farmacia.

Y es que, nuevamente, he de coincidir con Jesús en que la labor de la oficina de farmacia no tiene límites, siempre que deseemos traspasarlos y que encontremos en los legisladores la necesaria complicidad.

Porque como ocurre con las políticas de prevención, es un debate arduo y lento, en este caso porque supone una labor que no genera resultados prácticos en el horizonte temporal que marca una legislatura, y en el caso de los servicios en la oficina de farmacia porque existen impedimentos internos y externos a su implantación generalizada.

Porque el problema no siempre se encuentra en el legislador, nosotros mismos deberíamos preguntarnos por qué, en épocas de bonanza, y sin la urgencia que ahora tenemos, ninguno de nuestros dirigentes pensó que era el momento propicio de marcar una evolución profesional, de realizar un giro a nuestras labores y a la forma de retribuirlas para no tener la dependencia que ahora tenemos del PVP del medicamento y para adquirir mayores competencias.

Ahora, con la crisis, los impagos y las bajadas de facturación pisándonos los talones, hemos de afrontar este reto de forma urgente porque ahora:

Cambiar no es una opción, es una necesidad, y para ello hemos de creer en nuestras posibilidades como profesionales, y sobre todo en la fuerza que nos da el formar parte de una red ampliamente distribuida que garantiza que el 99% de la población tenga un establecimiento sanitario cerca de casa, en algunas poblaciones, el único centro sanitario de atención permanente de la localidad con un profesional al frente del mismo.

Aún así, me preocupa que este cambio no cuente con una participación y deliberación de todo el colectivo por el sesgo que esto puede suponer a nuestros representantes a la hora de elegir qué camino tomar.

Y me preocupa porque, antes de tomar una decisión, hay que ser conscientes de que el conjunto de oficinas de farmacia no constituye un sector homogéneo, y que aunque las líneas maestras que afecten al colectivo han de serlo, la puesta en marcha de las mismas ha de contemplar las diferencias existentes entre los establecimientos para así poder configurar un proyecto integrador que no excluya a nadie, ó al menos, lo intente. De lo contrario añadiremos aún más tensiones que las que ya tiene el propio Modelo.

Cuando desde MYLAN nos propusieron participar en una iniciativa como ésta, que reivindica la figura del farmacéutico de oficina de farmacia, y que se posiciona claramente en defensa del Modelo asistencial farmacéutico vigente en España, desde la farmacia rural, desde SEFAR, no dudamos en ningún momento apoyarlo.

Y no lo dudamos porque, sin desmerecer al resto, creo que es de justicia destacar la importancia vital que en este sentido tiene la labor ímproba de las compañeras y compañeros que ejercen en el medio rural, donde a su trabajo habitual se une el esfuerzo y la lucha diaria contra todas las adversidades que supone hacerlo en un entorno como éste, claramente desfavorecido en aspectos como:

  El económico: Por un sistema retributivo que no contempla sus particularidades y que estrangula sus escasas posibilidades de viabilidad económica
El aislamiento: Que nos lastra enormemente desde un punto de vista profesional al dificultarnos el acceso a formación ó el propio contacto con otros compañeros
  La incapacidad de conciliar vida laboral y familiar: Al desarrollar, en muchos casos, y de forma gratuita, turnos de guardia de 24 horas, 182 ó 365 días al año

La suma de estos aspectos que he citado a modo de ejemplos, y de otros que podría citar, hace que hablar de futuro para estos farmacéuticos se convierta en una especie de utopía cuando tu principal preocupación es intentar llegar a final de mes tras pagar todas las facturas, rezando en algunas CCAA para que la Administración no deje de pagarte.

Estamos en Andalucía, la comunidad autónoma de la que soy ciudadano desde mi nacimiento, y me apena enormemente decir que siento vergüenza del comportamiento de la consejería de salud de mi CCAA, y de cómo está desatendiendo la prestación de este servicio en el medio rural, donde su labor va mucho más allá de su carácter sanitario.

La consejería de salud andaluza ha defendido en numerosas ocasiones este servicio privado de interés público, llegando incluso a prometerle de forma pública un desarrollo normativo que garantizara su continuidad en condiciones óptimas de prestación, como complemento a la medida que hace dos años y medio publicó un Gobierno del mismo signo político que éste.

A día de hoy, dos años y medio después, ni han dado cumplimiento al imperativo legal recogido en el RDL 09/2011, ni por supuesto hemos tenido nuevas noticias sobre aquellas promesas hechas a la farmacia rural, mostrando lamentablemente, una vez más, el valor que posee la palabra del político y el por qué de la nefasta imagen que los ciudadanos tienen de los mismos.

Debemos seguir defendiendo este modelo, pero me preocupa que con la mejor voluntad, continuemos haciéndolo escondiendo bajo las alfombras sus debilidades, u ofreciendo soluciones para la mayoría olvidándonos del resto, ya que ésta, en mi modesta opinión, no es la forma correcta de hacerlo.

En definitiva, aunque en esta mesa vengo aquí como presidente de la Sociedad Española de Farmacia Rural (SEFAR), no soy más que un farmacéutico rural de un pequeño pueblo, y como tal, comprenderán que comparta con otros muchos compañeros muchas de las preocupaciones que les acabo de relatar.

Les pido me disculpen por haber aprovechado este acto para reclamar, una vez más, y de forma urgente, la toma de decisiones prácticas, reales y efectivas, que garanticen esta viabilidad económica y profesional de todas las farmacias, y en especial, de las que resultan esenciales, estratégicas, para esta accesibilidad que podríamos tildar de universal, las ubicadas en el entorno rural.

Es importante para nosotros, los farmacéuticos rurales, pero también lo es para el conjunto de la profesión, como la mejor garantía de viabilidad de la universalidad del modelo. Así me gustaría que Vds. lo hubiesen comprendido.

No lo duden, la farmacia rural, la SEFAR, como ha hecho hasta ahora siempre que se le ha solicitado, estará ahí, para ayudar en la medida de sus posibilidades.

Muchas gracias a todos

jueves, 24 de abril de 2014

La insólita quiebra de la farmacia local deja sin medicinas a los vecinos

En un futuro no será tan anormal, aunque sí la forma en la que se ha producido el cierre de la farmacia de Fuentes de Jiloca (ZARAGOZA).
 
Echó la llave y salió corriendo.... al menos eso parece

http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/aragon/insolita-quiebra-farmacia-local-deja-medicinas-vecinos_936972.html

martes, 22 de abril de 2014

Ilustrísimo Dr. D. Francisco Mateo del Pozo

Escribir sobre alguien es difícil, y cuando, a pesar de la distancia y la consecuente dificultad para mantener una relación física frecuente, se mantiene una gran amistad con esa persona, lo es aún más porque la subjetividad es muy difícil de evitar, pero como esto no es un artículo de opinión, tampoco importa demasiado.

El motivo de este artículo es anunciar que mi amigo Paco, a partir de la semana que viene tendrá el tratamiento de Iltrmo. Dr. D. Francisco Mateo del Pozo, porque realizará su discurso de ingreso en la Real Academia de Farmacia de Cataluña (RAFC) con el título:



Este evento tendrá lugar el próximo Martes 29 de Abril, a las 20:00, en una sesión pública que tendrá lugar, de forma extraordinaria, y para evitar costosos y molestos desplazamientos, en el Salón de Actos del Colegio de Farmacéuticos de Tarragona, en lugar de la propia sede de la RAFC en Barcelona.

Paco Mateo no será el primer farmacéutico que ingrese en tan insigne institución, pero su ingreso en la RAFC es fruto de una trayectoria profesional que ha sorteado multitud de dificultades, muchas de éstas inherentes al propio medio desde el que se han llevado a cabo, un medio donde las distancias entorpecen y donde el aislamiento quita las ganas de dedicar tu tiempo a abrir caminos nuevos para esta profesión.

Tras más de treinta años desde su llegada a la provincia de Tarragona, Paco sabe de sobra lo que es trabajar en el medio rural, y cuando aún no existían las redes sociales, ni se sabía a dónde llegaría el uso de internet, fue capaz de poner de acuerdo a varias decenas de compañeros, primero de Tarragona, y luego también de Lleida, para dar lugar a la Associació de Farmacèutics Rurals de Catalunya (AFRUC), entidad que desde su constitución en 1997 ha hecho cosas que muchos no habrían ni tan siquiera soñado:
  • La Coordinación entre Farmacia Comunitaria y Hospitalaria mediante la colaboración con el Hospital Comarcal de Móra de Ebro (HCME)
  • La realización de un Programa de Formación Continuada en el que participaron sus asociados junto a los médicos coordinadores de los Centros de Atención Primaria (CAP)
  • El primer estudio de campo dirigido a la población general sobre la correcta utilización de los inhaladores desarrollado en el año 2000
  • Programa de Educación Sanitaria de la Gente Mayor sobre el buen uso de los medicamentos (PESGG) en colaboración con el Departamento de Salud de la Generalitat de Cataluña.
Éstas no son más que muestras de una labor profesional brillante que nos estimula y que situa a Paco Mateo como un referente profesional al que yo personal y profesionalmente admiro por su trabajo honesto, honrado y comprometido con una profesión a la que quiere, y en la que cree. 

Paco es un líder nato porque auna esta excelencia profesional con unas cualidades personales innatas que nos hace sentirnos orgullosos de compartir la misma profesión que él desempeña, de llamarnos sus compañeros, y que seguramente estaba llamado a mayores cotas de representación a nivel nacional: de encontrarse en otra ubicación, de haber contado con mayores medios,... ó si la mala fortuna no se hubiera cruzado en su camino.

No trataré el tema personal en este breve artículo, eso no toca hoy, pero para los que tenemos la suerte de conocerlo, y de poder contarlo entre nuestros amigos,  creo que todos coincidiremos en que Paco es grande en lo profesional, pero que esta grandeza queda muy pequeña si la comparamos con lo grande que es a nivel personal.

Me entristece enormemente que las circunstancias actuales me impidan poder asistir a un acto como éste, para poder sentarme en un rincón, de forma discreta, para ver con mis propios ojos como se reconoce a un compañero que sin duda alguna se lo merece...
Desde el pueblo más pequeño de la provincia de Sevilla, a 1000 Kms de allí, lo celebro y le envío un fuerte abrazo a él y a su familia.

¡ENHORABUENA grandullón!
Javier

viernes, 11 de abril de 2014

Reflexiones en la Soledad del Farmacéutico Rural (y XXI)


NOTICIA Y TITULAR. La necesidad de concordancia

No soy periodista, pero sí llevo varios años escribiendo y comentando en prensa sobre el sector farmacéutico. Quizás por ello, y por el contacto frecuente que he mantenido con distintos profesionales pertenecientes al sector de la comunicación, me he vuelto bastante puntilloso respecto al empleo que en ocasiones se hace de los titulares.

A pesar de ser un profano en esta y otras materias, el sentido común al que siempre me aferro para intentar suplir mi desconocimiento me dice que un titular ha de ser una frase llamativa que sirva de reclamo para la lectura de una noticia, pero que no por ello debe alejarse del sentido final del artículo.

No es mi intención ofrecer una lección de buenas prácticas en periodismo, primero porque no soy nadie para dar lecciones, y segundo porque este artículo no pretende ser una crítica a la forma de hacer prensa sino el análisis de uno de los acuerdos tomados el pasado 08 de Abril de 2014 por el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía y que fue titulado por éste como: La Junta modifica la Ley de Farmacia para garantizar oficinas a los municipios de menos de 1.000 habitantes

Hay una palabra en ese titular que le da mucha fuerza, y es el verbo garantizar, máxime en épocas como ésta, donde lo que unos llaman ajustes, y otros recortes, continúan transformando las reglas de la sociedad que habíamos construido entre todos hasta borrar todo atisbo de lo que en un momento se denominó Estado del Bienestar.
Dicho esto, que un Gobierno garantice en estos momentos un servicio llama mucho la atención, y si además, como es mi caso, vives en uno de estos pueblos y eres uno de estos farmacéuticos comprenderán que me lanzara rápidamente a leer el contenido de la noticia, imbuido por tan espléndido titular.
Cuál fue mi sorpresa cuando descubrí la desconexión total entre el llamativo titular y el  cuerpo de la noticia, ya que, tras leerla, pude descubrir que la única medida que se había tomado en ese sentido había sido la de flexibilizar las condiciones de los locales para intentar que seis oficinas de farmacia, que nadie había querido en el concurso, fuesen ocupadas por algún farmacéutico, circunstancia que era necesaria, no sólo para que sus habitantes conservaran el servicio, sino para que sus antiguos titulares puedan abrir las nuevas que les adjudicaron en la primera fase y a las que también tenían derecho por Ley.
El objetivo de los autores de la noticia se ha visto cumplido con creces, ya que al poco tiempo todos los medios de comunicación corrieron a reproducir de forma íntegra la nota publicada en la web del Consejo de Gobierno, con su correspondiente titular, y sin indagar en el contenido de la misma, pero el asunto presenta un mayor calado que yo, modestamente, intentaré esbozar para recordar, nuevamente, la situación real de este servicio que dista mucho de estar garantizado.
Volviendo a la noticia, lejos de lo anunciado, la modificación de la Ley de Farmacia 22/2007, de 18 de Diciembre, de Andalucía, aprobada en esta reunión del Consejo de Gobierno, no garantiza las oficinas de farmacia en poblaciones de menos de 1000 habitantes, ni tan siquiera en estos 6 municipios que no llegan a los 500, ya que, si bien es verdad que uno de los problemas para haber sido rechazadas en el concurso fue la imposibilidad de encontrar e invertir en un local que cumpliera las dimensiones, el otro estriba en el escaso rendimiento económico que ofrece una oficina de farmacia de este tipo y el pésimo futuro que presentan actualmente desde un punto de vista económico y profesional, lo que las hace muy poco atractivas y pone en riesgo el servicio en un corto plazo.
Pero esta situación económica y profesional tiene solución, y hay otras medidas que la Junta de Andalucía podría desarrollar para garantizar de forma real este servicio. Por ejemplo, podría comenzar por aprobar de una vez la orden autonómica que desarrolle el RDL 09/2011, en el cual se incluía un incremento del margen sobre la dispensación de medicamentos, un aspecto que influye sobre la retribución deficitaria de este tipo de oficinas de farmacia en un 90-95%. Esta medida, aprobada por el Ministerio de Sanidad a finales de 2011, debería haber sido desarrollada por todas las Administraciones autonómicas hace dos años y medio, y en el caso de una farmacia de este tipo podría complementar sus escasos ingresos en torno a 300-500 euros/mes de media, dependiendo de su facturación.
Salvo Cataluña, Asturias y Andalucía, el resto de CCAA han puesto antes ó después en marcha este mecanismo al que les obliga una Ley de rango nacional, y gracias a esto sabemos hoy que no soluciona el problema en su totalidad, pero al menos se pondrían al día con estas farmacias donde, tras dos años y medio de retraso, y dado su carácter retroactivo, a mí por ejemplo me adeudan una cantidad cercana a los 12000 euros.
Como siguiente opción, y tras ponerse al día con estas farmacias, el siguiente paso debería ser dar cumplimiento a lo prometido en la rueda de prensa del 11 de Julio de 2011 donde la Consejería de Salud dijo que “...establecerá un Fondo de Ayuda para el mantenimiento de las farmacias rurales con el 10% de los beneficios que prevé obtener con la licitación mediante concurso público de los medicamentos que se dispensan en las oficinas andaluzas”, una medida bautizada popularmente como “Subasta de Medicamentos” y que, según la Consejería de Salud, pretendía “...garantizar que entre estos fondos y los beneficios que obtengan estas farmacias de núcleos rurales se alcance una cantidad equivalente a las retribuciones que percibe un técnico de farmacia de atención primaria”.
Es cierto que las subastas, como cualquier medida nueva, ha sufrido muchos varapalos, pero también lo es que actualmente se encuentran a pleno rendimiento, y a finales de enero de 2014 ya había generado 104 millones de euros de ahorro a la Junta según El País, cantidad más que suficiente para cumplir con esta promesa, habida cuenta de que no llega a 200 el número de municipios en nuestra región cuya población esté por debajo de los 1000 habitantes, y eso suponiendo que todos ellos tuvieran farmacia.
Estas dos medidas se resumen en algo tan sencillo como: “Cumplir la legalidad y cumplir lo prometido”, algo que francamente ayudaría a los ciudadanos a tener mejor opinión de sus políticos.
Por el contrario, la ausencia de concordancia entre el titular en cuestión y su correspondiente noticia, me parecen una falta de respeto a los habitantes de estos municipios y a los profesionales que cada día luchan con sus propios medios, sin ayuda de ningún tipo, por garantizar esta prestación.
Espero que algún día pueda leer, no una promesa, ni un titular, sino la noticia real de que la Junta de Andalucía ha decidido apostar decididamente por este servicio que tanta importancia presenta en estos municipios donde faltan tantos otros, valorando a sus habitantes como personas con los mismos derechos que los de la ciudad, y no por el número de votos, .
Esta es la situación, vista desde el terreno, si algún medio quiere ir más allá del copia y pega para ahondar en este asunto estoy a su entera disposición, al igual que de la Junta de Andalucía si ésta realmente comparte el interés de garantizar el servicio.
Desde el pueblo más pequeño de la provincia de Sevilla….
Javier



Farmacéutico en El Madroño (SEVILLA)
Presidente de la Sociedad Española de Farmacia Rural (SEFAR) 

Nota: Este artículo es una versión extendida de otro de igual título publicado en MUNDIARIO